Idioma
Español | Inglés
Innovación, una visión compartida

Ideas innovadoras para la sostenibilidad

Casos de éxito Puertas abiertas a la investigación y al conocimiento Innovación con impacto social
Detrás de la movilización de 580 mil pasajeros al día hay un engranaje tecnológico, operativo, físico y administrativo, guiado por una sola premisa: configurar un modelo de movilidad sostenible. Sin embargo, para brindar un excelente servicio de transporte público masivo y garantizar su sostenibilidad se debe enfrentar, entre otros, uno de los principales y frecuentes retos: la supervivencia tecnológica, en términos de dependencia y obsolescencia.

Operar y mantener un sistema METRO, de cable aéreo, buses o tranvía es mucho más que lo visible y lo tangible. Implica conocer al detalle cada pieza de las tecnologías, contar con los insumos necesarios para responder efectivamente a cualquier eventualidad, comprender y desarrollar una experticia única del sistema, anticiparse a los posibles problemas y atreverse a innovar para potenciar las características de cada tipo de transporte.

Quince ingenieros conforman el área de Ingeniería, talento humano imaginativo, creativo y propositivo, que a diario concentra sus esfuerzos en lo que denominan supervivencia tecnológica, que no es otra cosa que asegurar una calidad en la prestación del servicio a lo largo del tiempo, garantizando una excelencia en el desempeño de cada equipo y una permanente mejora de cada elemento y/o proceso.

Para hacer posible este objetivo, el área de Ingeniería aplica una especie de fórmula mágica, cuyo trasfondo refleja la visión de toda una compañía. La investigación, el desarrollo y la innovación, comúnmente conocidos como I+D+i, son las herramientas ideales para dar soluciones tecnológicas, de acuerdo con las necesidades de la Empresa y su entorno, generar respuestas a los problemas diarios y determinar los procesos para mantener y operar los sistemas en su mejor nivel.

Los propósitos de este equipo son garantizar la disponibilidad de los equipos, reducir los tiempos de entrega de repuestos para evitar líneas de producción inactivas, disminuir los costos de repuestos, disponer de tecnologías de última generación, contrarrestar obsolescencia de partes, equipos y sistemas y dinamizar inventarios.

Dentro de su labor se han consolidado dos procesos. El primero se denomina Sustitución de importaciones, a través del cual, bajo criterios normativos ferroviarios internacionalmente, se sustituyen elementos que, por costos y por tiempos de respuesta del fabricante, son poco efectivos. El segundo, la Homologación de partes, consiste en homologar piezas obsoletas que pueden realizar la misma labor que la original. Estos procesos contemplan la identificación de los tipos de materiales, la caracterización de los mismos, la realización de pruebas para asegurar el adecuado funcionamiento y el nivel de seguridad, así como su posterior desarrollo.

Además, se implementan, por un lado, estrategias de desarrollos tecnológicos, entre los que se encuentran el Software de Posicionamiento de Cabinas, para conocer su ubicación; la Simulación por Dinámica de Fluidos Computacional (CFD) de la resistencia aerodinámica de los trenes, para reducir el consumo de energía; la implementación de cámaras de televisión para la visualización integral desde el Puesto Central de Control y de la Sala de Crisis en la Sede Administrativa y la Reparación local de corazón de cambiavías de la vía férrea, y, por otro, actualizaciones tecnológicas, entre las que está el Sistema de Gestión de Tráfico Multimodal - Integración de Plataformas Tecnológicas, para el control de las distintas tecnologías de movilidad implementadas bajo una misma plataforma. Estas innovaciones comprenden un LCC (análisis del costo del ciclo de vida), como una respuesta a la obsolescencia.

En el momento en el que surge un nuevo elemento, la innovación impacta al mercado local, nace un proveedor y se introduce al mercado una pieza que antes no existía, convirtiendo a este nuevo producto en un suministro en serie que la empresa requerirá.

Al año se fabrican entre 80 y 100 elementos, cada uno con un análisis de conveniencia. Todos estos esfuerzos están dirigidos por un solo compromiso: trabajar por la seguridad del usuario.

Pero este camino no lo ha emprendido solo el METRO de Medellín. Consciente del talento y del potencial que caracteriza a la población colombiana, la Empresa ha decidido aliarse con universidades, empresas privadas y otras instituciones del Estado, no solo para configurar equipos de trabajo multidisciplinarios e integrales, sino para hacer posible otro de sus principales sueños: rescatar una cultura ferroviaria que beneficie económica, social y ambientalmente al país.

Al asociarse con instituciones educativas de educación superior, como la Universidad de Antioquia, la Universidad Pontificia Bolivariana, Eafit, la Universidad Nacional de Colombia, la Escuela de Ingeniería, el Instituto Tecnológico Pascual Bravo, la Institución Universitaria de Envigado, la Universidad de Medellín y la Universidad Tecnológica de Pereira, y al apoyar a la industria nacional, mediante el desarrollo y el acompañamiento a 132 empresas del sector metalmecánico, electrónico y eléctrico, se han generado más de 239 prototipos homologados y 172 más en etapa de pruebas, que le han permitido al METRO ahorros por 16.000 millones de pesos, entre los años 2000 y 2010.

Casos de éxito

El cambio de ruedas de los trenes impactó de manera considerable a la Empresa, debido a que fue necesario desarrollar un procedimiento para cumplir con los manuales de mantenimiento. De acuerdo con el fabricante, dadas las condiciones era necesario enviar los ejes a Alemania, lo que implicaba detener durante tres meses un tren. Con el fin claro de responder de manera oportuna a esta situación, se inició la búsqueda y desarrollo de un proveedor local que permitiera resolver la situación y cumplir con los requerimientos internacionales al respecto. Cuando este objetivo se logró, y se certificó el proceso, se redujo el tiempo de entrega a una semana, y se generaron ahorros de 10 millones de dólares.

En lo referente a la reparación de los motores de tracción de los trenes del METRO, inicialmente se enviaban a Alemania, pero al descontinuarse la línea de producción fue necesario enviarlos a España. Este proceso, que tardaba 15 meses en llegar a su final, luego de que un proveedor local aceptara el reto de realizar esta reparación pasó a tardar un mes. Lo anterior representó para la Empresa dejar de tener de 50 a 60 motores de repuesto a solo 16, además aumentó la inmediatez de respuesta frente a cualquier eventualidad.

Otro ejemplo es el uso de nuevos materiales para pisos y sillas de trenes. Para ello se convocó a un proveedor, con el que se desarrollaron estrategias de manejo ecoeficiente de materiales, se logró eliminar la madera en los pisos y se alcanzó una disminución de costos para el METRO de Medellín.

La optimización de la suspensión primaria de los vehículos de pasajeros y la simulación con FEM (Elementos Finitos) son otras de las iniciativas adelantadas.
Prueba del compromiso del METRO con la innovación, es la definición, dentro de su Plan Maestro 2006 – 2030 “Confianza en el futuro”, de la carta de navegación de la empresa durante el primer cuarto del siglo XXI, el Plan Rector de Tecnología Operativa (PRTO).

Puertas abiertas a la investigación y al conocimiento

Invitar a las universidades y estudiantes a las instalaciones del METRO es una oportunidad para el desarrollo investigativo a favor del conocimiento ferroviario. Por ello, y reconociendo la importancia académica y práctica de la investigación científica aplicada, cientos de jóvenes y docentes han acompañado al METRO de Medellín en el desarrollo de estas innovaciones.

Incluso algunos de los funcionarios de la Empresa son difusores de la experticia de la Organización en las aulas de clase de varias de las instituciones de educación superior de la ciudad de Medellín.

Con el apoyo de Colciencias en varios de sus proyectos, el METRO de Medellín ha trabajado de la mano de las universidades en varios frentes de investigación de esta institución, como Desarrollo tecnológico e Industrial, Innovación, Energía, Redes de conocimiento, entre otros. Esta sincronía entre los diferentes sectores ha generado relaciones gana-gana, que benefician a todos los actores y que son acompañadas por actividades de aprendizajes por parte de autoridades nacionales e internacionales.

Uno de los proyectos más representativos de esta visión es el de Interacción vía-vehículo, el cual, como tema ferroviario, tiene un alto grado de complejidad y brinda una oportunidad para desarrollar conocimiento científico y técnico de gran valor. Por eso, durante más de ocho años se han desarrollado herramientas académicas, científicas y computacionales para poder diagnosticar las bondades o debilidades de la interfase, lo anterior con el objetivo de saber con antelación si la marcha del tren es confiable y no existe riesgo de descarrilamiento.

Un segundo proyecto es la caracterización aerodinámica de los trenes de la primera generación, para disminuir el consumo de energía eléctrica de la Empresa. Con una factura anual que asciende a los 15.000 millones de pesos, es necesario desarrollar innovaciones que permitan ahorrar al máximo el consumo de este recurso, para lo cual, en alianza con la Universidad Pontificia Bolivariana, se está desarrollando el proyecto de Incremento de la eficiencia energética y el confort del usuario en el METRO, mediante la simulación computacional de fluidos.

Toda esta apuesta por la generación de conocimiento ha avivado el interés de estudiantes, académicos y científicos por la cultura ferroviaria. Tras los desarrollos generados ahora es común hablar de poleas, pilonas, catenarias, estaciones terminales, reperfiladoras de cabeza de riel, entre otros. Poco a poco se está irradiando el conocimiento y la experiencia de estas tecnologías a la región.

Innovación con impacto social

Generar una nueva pieza o adelantar una investigación puede requerir docentes de tiempo completo, estudiantes de pregrado, jóvenes investigadores, entre otros. A la vez, elaborar un plano de una tarjeta electrónica necesita de ingenieros que trabajen exclusivamente en ello, así como reconstruir una válvula neumática de trenes exige de profesionales para hacerlo. Indirectamente, la visión de I+D+i también impacta el ámbito social de la región, no solo mediante el apoyo a la industria, la generación de oportunidades de negocio, la promoción de una educación ferroviaria, sino con el fomento de empleos calificados, que respondan a las necesidades de la Empresa.

Lo anterior incide en un mayor interés de los futuros profesionales por contribuir con el desarrollo de su región, contrario a aquellos que, dadas las condiciones sociales del país, desean ir a otras latitudes a buscar oportunidades de progreso.

94 tesis de grado han surgido del interés de los estudiantes de responder a las necesidades del METRO.